Lo que parecía ser un procedimiento de rutina terminó convirtiéndose en una verdadera escena de película. Un ciudadano paraguayo logró burlar a las autoridades brasileñas y escapar hacia una zona boscosa luego de ser descubierto transportando un cargamento millonario de teléfonos iPhones y medicamentos de contrabando ocultos en un automóvil deportivo Nissan 350Z.
El operativo fue realizado por agentes de la Policía Rodoviaria Federal (PRF) sobre la ruta BR-277, en el municipio de Céu Azul, estado de Paraná. Durante la inspección del vehículo con matrícula paraguaya, los uniformados encontraron un sofisticado compartimiento secreto detrás del asiento trasero.
En el doble fondo estaban escondidos nada menos que 416 teléfonos iPhone, de los cuales 70 eran completamente nuevos y permanecían sellados en sus cajas, además de 346 equipos sin embalaje. También fueron halladas 2.800 ampollas de medicamentos para adelgazar, cuyo ingreso al Brasil no contaba con ninguna documentación legal.
El conductor confesó que debía llevar toda la carga hasta Cascavel y que posteriormente sería enviada al estado de São Paulo, en una operación que, según los investigadores, formaría parte de la ruta del contrabando entre Paraguay y Brasil.
Pero el momento más inesperado ocurrió cuando los agentes elaboraban el acta del procedimiento. El paraguayo pidió permiso para ir al baño y, aprovechando que varios policías estaban concentrados en contar la mercadería decomisada, salió corriendo y desapareció entre el monte.
La Policía realizó una intensa búsqueda por la zona, pero el hombre logró esfumarse sin dejar rastros. A pesar de la fuga, ya fue plenamente identificado y deberá responder por los delitos de contrabando y evasión una vez que sea capturado. El Nissan 350Z y toda la carga fueron incautados y entregados a la Receita Federal en Cascavel para los procedimientos administrativos y judiciales.
