La agente fiscal Vivian Andrea Coronel, de la Unidad Especializada en Hechos Punibles contra Niños y Adolescentes, obtuvo una condena de 16 años de pena privativa de libertad para un hombre hallado culpable del abuso sexual sistemático de su hijastra menor. La acusación sostuvo que los abusos se extendieron durante varios años y ocurrieron en el entorno familiar.
Durante el juicio oral, llevado a cabo en el Poder Judicial de Ciudad del Este, la representante del Ministerio Público presentó pruebas documentales, testimoniales y periciales que fueron valoradas por el Tribunal de Sentencia, integrado por las juezas Lourdes Morínigo, Flavia Lorena Recalde y Evangelina Villalba.
Tras el análisis de los elementos producidos en el debate, el colegiado determinó la responsabilidad penal del acusado, de 34 años, y determinó la pena de 16 años de prisión. De acuerdo con los antecedentes de la causa, los hechos se iniciaron en 2021, cuando la víctima tenía 11 años, y se extendieron hasta 2023, en la vivienda familiar, ubicada en Minga Guazú.
El hombre aprovechaba las ocasiones en que quedaba a solas con la menor para cometer los abusos sexuales, que consistían en manoseos de sus partes íntimas. El caso fue denunciado ante el Ministerio Público el 24 de marzo de 2025, a través del servicio telefónico 147 del Ministerio de la Niñez. Posteriormente, la fiscal Vivian Coronel dispuso que la víctima sea sometida a evaluaciones médica y psicológica.
El informe psicológico señala alteración emocional relacionada con los hechos denunciados, con perturbaciones en el sueño, insomnio, sentimiento de inseguridad, angustia y dificultad en la atención. Además, refiere indicadores de daños psicológicos relacionados con los hechos investigados. A partir de los elementos reunidos durante la investigación, la Fiscalía presentó acusación por abuso sexual en niños, y tras el juicio oral, el Tribunal de Sentencia resolvió condenar al acusado a 16 años de pena privativa de libertad.
