- GLADYS BÁEZ ROJAS, FUE RELATORA EN LA CÁMARA, Y TIENE EL MENOR PUNTAJE DE LA TERNA. LA APUNTAN COMO “NEGOCIADORA DE CAUSAS”, HABÍA SIDO ECHADA DE BOMBEROS, PERO TIENE RESPALDO POLÍTICO.
Se trata de una abogada Gladys Angélica Báez Rojas. La misma fue ternada por el Consejo de la Magistratura para ser jueza de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Laboral del Primer Turno de Presidente Franco, a pesar de tener un rosario de antecedentes que empañaron su labor pública desde distintos cargos en el Poder Judicial de la zona.
La profesional estuvo anteriormente como relatora en una sala de la Cámara de Apelaciones, donde habría sido objeto de reiterados cuestionamientos y denuncias relacionadas con un supuesto manejo irregular de expedientes, además de presuntas negociaciones en torno a causas judiciales.
Uno de los principales interrogantes radica precisamente en que estos señalamientos, según las fuentes, nunca habrían sido esclarecidos de manera suficiente. Tampoco existiría, al menos públicamente, una explicación clara sobre las circunstancias que rodearon su salida de aquellas funciones.
Pese a estos antecedentes y cuestionamientos, Báez Rojas vuelve ahora a estar en carrera para acceder a uno de los cargos más relevantes dentro de la estructura judicial de Presidente Franco. Otro elemento que genera suspicacias es su desempeño en el proceso de selección.
La postulante figura con el menor puntaje de la terna, situación que, sin embargo, no necesariamente impediría que termine siendo seleccionada si finalmente pesan otros factores en la definición. En ese contexto, surge el cuestionamiento sobre si la elección responderá estrictamente a criterios de mérito, trayectoria e idoneidad o si, por el contrario, podrían entrar en juego respaldos y contactos dentro de los ámbitos político y judicial.
A los cuestionamientos relacionados con su paso por el Poder Judicial se suma otro antecedente señalado por fuentes locales: Báez Rojas habría integrado en su momento el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Ciudad del Este, institución de la que posteriormente habría sido separada.
La postulación de Báez Rojas vuelve así a poner bajo la lupa una trayectoria sobre la que existen interrogantes que deberían ser aclarados antes de cualquier eventual designación. Si pretende acceder a la magistratura, resulta razonable que sus antecedentes, los cuestionamientos formulados en su contra y las circunstancias de su desempeño anterior sean sometidos a un escrutinio público riguroso.
Más allá de cualquier respaldo que pueda tener, la eventual designación debería estar sustentada en méritos comprobables, transparencia e idoneidad, y no en influencias o contactos. La ciudadanía merece conocer con claridad quiénes aspiran a administrar justicia y qué antecedentes respaldan, o cuestionan, sus candidaturas.
