En el presente del auge de las tecnologías de la información, se tienen un contexto de facilidad para la humanidad en el requisito de adquirir conocimientos útiles para mejorar condiciones de vida y decisiones.
Hace años se vive con medios extraordinarios e interminables para recibir informaciones.
Pero a la par de utilidades surgen igualmente infinidad de embaucadores que ven en estos medios la facilidad para llegar a un mayor número de personas en forma instantánea y por ende multiplicar malvivencias.
Las herramientas están disponibles, y es inconcebible que en un mundo con tantas posibilidades informativas como la radio, televisión, diario, internet, teléfonos “inteligentes”, etc., la ciudadanía siga generando desinformados que solo están supeditados a munditos de superficialidades y banalidades que los convierte en presa fácil de cualquier pillo, en el ámbito que fuere.
Los que solo se informan con morbo o ciencia ficción, no son más que idiotas útiles para sinvergüenzas políticos y estafadores.
La información es indispensable para sobrevivir en la actualidad.
El poder y capacidad está en quien es capaz de acumular mayor cantidad de información posible, y hacer correcto uso de ella. Pero ese conocimiento es también utilizado en gran medida para dañar, estafar, y hasta robar.
Las posibilidades son para todos, buenos y malos, solo depende de cada quien mínimamente interiorizarse de la realidad que los rodea. El que tiene dos dedos de frente no puede caer tan fácilmente en medias verdades o mentiras absolutas.
La información es un deber ciudadano.
El que conoce más tiene la posibilidad de optar por lo más útil, así como prevenir males mayores que eventualmente pudieran ocurrir.
La falta de posibilidad de acceso a la información sí es comprensible, pero la actualidad, el punto cardinal donde la mayor parte de la población está asentada no precisamente está condicionada a dicho acceso.
El ser embaucados es un 99 por ciento fruto de la desinformación propia, y el resto, 1% agilidad del parásito que quiere obtener lucro en base a la inocencia o ignorancia del otro.
El mundo obliga a informarse, no vivir solo de TikTok.
En el mismo mundo animal se da este fenómeno, donde el más experto es el líder, y el menos avezado sometido.
Del mismo modo, tomar como verdad absoluta solo una campana, es caer en el mismo círculo vicioso de ignorancia. Informarse significa interiorizarse para decidir, no dejar que otros decidan por uno mismo.
La capacidad de generar conciencia crítica, y aumentar discernimientos sirve no solo para rechazar sinvergüenzas, sino mantenerse dentro de un manejo más útil en la familia, en el trabajo y en la sociedad.
Cambios de hábitos son fundamentales en la población paraguaya, que justamente por la falta de información cae en enfermedades, estafas y en manos de politiqueros rufianes.
Mientras se siga en el mismo letargo de neuronas, y solo se consuma basura inútil, los timadores seguirán teniendo mejor vida y los mafiosos gobernándonos.
La información es primordial para el avance de cualquier sociedad a una realidad más digna y humana.
