- Se trata del nefasto personaje Samir Jebai. Con su dinero, consiguió una orden judicial para permanecer a 100 metros de su víctima, y que se prohíba a los hijos cuidar a la madre viuda.
- Hizo imputar por coacción al hijo de su víctima, por haber ido con una medida cautelar a restablecer con personal de la Ande la energía eléctrica que cortó a la vivienda donde vive la mamá.
- Un asistente fiscal fue grabado pidiendo dinero para una “salida procesal”, y la UDEA cajonea la denuncia sin siquiera imputarlo. El poder del dinero de los extranjeros corruptos puede más que las leyes paraguayas.
TNPRESS ya se había ocupado de parte de este tema semanas atrás, cuando el reconocido abogado Pedro Eladio Pereira habló en los medios denunciando la arbitrariedad de la justicia, al establecer que el libanés SAMIR JEBAI, pueda permanecer en una oficina en la misma propiedad en la que está la mujer que es víctima de violencia doméstica de parte suya.
Hablamos de la docente jubilada Delfina Dávalos Vda. de Sanabria (66), pero la jueza Gabriela Noemí Ramírez Morínigo, dispuso que Jebai tendrá que “respetar” 100 metros de distancia de su denunciante, situación que en la práctica no ocurre, ya que el libanés va todos los días a su oficina, en la misma vivienda donde está su víctima.
Como el citado empresario procedió el corte del suministro de agua potable y energía eléctrica, el hijo de la víctima, Luis Miguel Sanabria Dávalos (36), fue con abogado y personal de la Ande, llevando una medida cautelar, para restablecer la energía eléctrica cortada arbitrariamente por el libanés, y por ese hecho, fue denunciado por Samir Jebai en la Fiscalía por “Coacción”.
Y en su caso sí la “justicia” fue rápida, ya que hoy, el hijo que fue a auxiliar a la madre, está imputado, y tiene prohibición de acercarse a la “víctima”, en este caso Samir Jebai. El vergonzoso círculo de injusticia se completa cuando el hijo no puede ir a cuidar a la madre de tercera edad, porque tiene prohibición de acercarse a Samir Jebai, que, denunciado por violencia doméstica, sí puede acercarse a su víctima.
EL HIJO IMPUTADO
Luis Miguel Sanabria fue convocado en la unidad fiscal entonces a cargo de Luis Fernando Escobar, donde el Asistente Fiscal Hugo Chávez le señaló que su caso “es grave”, pero que si pagaba 6.000.000 (seis millones) de guaraníes, podría tener una salida procesal. Sanabria, que no tenía un solo guaraní, grabó la conversación y denunció el caso en Asunción, ante la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción (UDEA).
Sin embargo, su denuncia está cajoneada en esa unidad, y ya le avisaron que “en cualquier momento” podría ir preso, y que, igualmente, su madre podría ser encarcelada. Estas amenazas habrían provenido de la misma unidad fiscal, donde vergonzosamente se montó una imputación en su contra por “coacción”.
Actualmente este caso de Coacción está con el fiscal Elvio Aguilera. “Yo no le grabé al asistente fiscal para perjudicarle, sino para tener algo que muestre cómo se maneja la justicia. Esperé que Dios le toque el corazón y me saquen del tema, pero ellos no quieren saber nada si no hay dinero, y no les importa si le persiguen a un inocente”, afirmó Luis Sanabria a TNPRESS.
El mismo afirmó además que hizo varias denuncias en la Fiscalía, al igual que su madre, pero todas fueron desestimadas, y además en algunos de los casos Samir Jebai le viene encima con denuncias ante la Fiscalía por “denuncia falsa”, las cuales sí, son hediondamente tramitadas.
Usan el sistema judicial para destruir a gente inocente como nosotros, y nos dejan muy impotentes. Y los funcionarios fiscales y judiciales se prestan para articular y destruir a las personas. Mi madre es viuda, y ella vive sola hoy día porque nadie puede entrar ahí, está a merced de su victimario”, reflexionó finalmente Luis Miguel Sanabria, pidiendo que se haga justicia en su caso, y en el caso de su madre.
