El presidente de la República, Santiago Peña, aprovechó la LXVIII Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, desarrollada este martes en el Centro de Convenciones de la Conmebol, en Luque, para lanzar un firme mensaje a sus socios regionales, especialmente a Brasil, reclamando mayor integración, igualdad de oportunidades y una distribución más justa de los beneficios dentro del bloque.
Durante su discurso de apertura, el mandatario paraguayo expresó su descontento con la manera en que se estaban distribuyendo las cuotas de exportación contempladas en el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, vigente desde mayo de este año. Peña sostuvo que Paraguay no buscaba privilegios, sino condiciones equitativas que permitieran al país competir en igualdad de condiciones.
«No es un capricho, es una cuestión de justicia», afirmó el jefe de Estado, al tiempo de señalar que Paraguay aún continuaba «corriendo de atrás» en materia de desarrollo económico debido a las históricas asimetrías existentes dentro del bloque regional.
Sin embargo, uno de los momentos más llamativos de la cumbre se produjo cuando Peña se dirigió directamente al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, presente en el acto, para cuestionar las dificultades existentes en torno a la habilitación plena del Puente de la Integración, que une a Presidente Franco con Foz de Yguazú.
Con una sonrisa irónica y mirando a su homólogo brasileño, el mandatario paraguayo lanzó una frase que generó repercusiones inmediatas: «Abrir sus pasos fue aún más difícil que abrir el estrecho de Ormuz», expresó, en referencia a las demoras y trabas burocráticas que persistían para el funcionamiento integral de la obra binacional.
Peña insistió en que la verdadera integración regional no podía limitarse únicamente a la construcción de infraestructura, sino que debía traducirse en beneficios concretos para la población. En ese sentido, reclamó la agilización de los controles migratorios y aduaneros, señalando que miles de ciudadanos continuaban perdiendo horas en las filas fronterizas.
El mandatario también citó al expresidente liberal paraguayo Manuel Gondra para remarcar la necesidad de que los países más fuertes del bloque actuaran con justicia hacia las economías más pequeñas. «La justicia consiste en no pudiendo hacer que el justo sea siempre fuerte, debemos empeñarnos porque el fuerte sea siempre justo», expresó.
La cumbre contó con la presencia de Luiz Inácio Lula da Silva, presidente de Brasil; Yamandú Orsi, de Uruguay y Rodrigo Paz Pereira, mandatario de Bolivia. También están presentes José Antonio Kast, presidente de Chile y el mandatario ecuatoriano Daniel Noboa. El gran ausente de la jornada fue el presidente argentino Javier Milei, quien justificó su ausencia alegando razones de agenda.
