Autoridades del Gobierno resaltaron el trabajo realizado en el marco del operativo Umbral, que ya permitió el traslado de 4.095 personas privadas de libertad a las nuevas cárceles para separar a los condenados de los procesados.
En el marco del operativo Umbral, desarrollado en diferentes etapas, al menos 4.095 personas privadas de libertad fueron trasladadas de centros para prevenidos a cárceles de máxima seguridad, según informó el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, durante una conferencia de prensa este lunes.
La iniciativa permitió descomprimir las cárceles y lograr la separación entre personas privadas de libertad que ya están condenadas de las que aguardan una resolución de sus procesos judiciales.
“Se realizaron más de nueve operativos que permitieron el traslado de 4.095 personas privadas de libertad. Hemos hecho el traslado sin ningún rasguño. Hablamos de un trabajo exitoso”, explicó el secretario de Estado en la rueda de prensa que se llevó a cabo en Mburuvicha Róga.
Nicora estuvo acompañado de Enrique Riera, ministro del Interior; Martía Teresa Barán, titular de la cartera de Salud; Enrique Riera, ministro del Interior, y otras autoridades. EL domingo se produjo el traslado de 618 internos, 403 fueron sacados de la ex cárcel de Tacumbú y 215 del Centro de Prevenidos de Ciudad del Este para ser llevados a los penales de máxima seguridad de Emboscada (Cordillera) y Minga Guazú (Alto Paraná), respectivamente.
Con el último traslado, la ex Tacumbú queda con una población de 1.100 internos, un número muy inferior de los 4.000 presos que llegó a albergar el centro penitenciario. Los internos utilizaron uniformes de color rojo y amarillo para diferenciar su grado de peligrosidad. Los primeros pasarán a módulos de máxima seguridad y los segundos, a pabellones convencionales.
