El fiscal Elvio Aguilera Vázquez, titular de la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico N.° 1 de Alto Paraná, logró una condena de 10 años de pena privativa de libertad para un hombre hallado culpable por hechos punibles previstos en la Ley 1340/88 y sus modificaciones, relacionados con tenencia, cultivo, cosecha, depósito y fabricación de sustancias estupefacientes.
El condenado, identificado como Daniel Olmedo Ramírez (43), fue juzgado en un juicio oral y público realizado este 19 de marzo en la sede penal del Poder Judicial de Ciudad del Este. Durante el desarrollo del debate, el representante del Ministerio Público produjo diversas pruebas documentales, testimoniales y periciales que permitieron acreditar, con grado de certeza, la existencia de los hechos y la responsabilidad penal del acusado.
De acuerdo con los antecedentes del caso, el ahora condenado fue descubierto el 4 de junio de 2014, alrededor de las 09:40 horas, en el distrito de Itakyry, departamento de Alto Paraná, en posesión de 1.290 kilogramos de marihuana, distribuidos en 43 bolsas tipo plastillera. El hallazgo se produjo durante un allanamiento efectuado por una comitiva fiscal–Senad en un inmueble precario con techo de carpa negra.
En el lugar, específicamente en un campamento ubicado a unos 500 metros de la vivienda principal, los intervinientes encontraron además dos prensas hidráulicas de madera y evidencias relacionadas al procesamiento de la sustancia. Dentro de la vivienda, en una de las habitaciones, también fue hallada una cédula de identidad perteneciente a Daniel Olmedo Ramírez, lo que permitió vincularlo directamente con el sitio.
Asimismo, los agentes localizaron una romana de la marca Pocket colgada de un tirante de madera, presumiblemente utilizada para el pesaje de la droga. Parte de las evidencias fueron destruidas e incineradas en el lugar debido a la gran cantidad de sustancias, quedando una porción para análisis laboratorial.
Las evidencias fueron halladas en el ámbito de dominio del acusado, por lo que la Fiscalía lo imputó y solicitó su declaración de rebeldía. Olmedo Ramírez permaneció prófugo durante un tiempo prolongado, hasta que el 4 de marzo de 2024 fue capturado y puesto a disposición de la Justicia, siendo posteriormente juzgado.
Durante la audiencia, el Ministerio Público sustentó la acusación en actas de procedimiento, incautaciones, análisis primarios de campo y estudios laboratoriales definitivos realizados por una profesional bioquímica, los cuales confirmaron que se trataba de marihuana.
Estas evidencias, sumadas a los demás elementos incriminatorios, resultaron determinantes para demostrar la responsabilidad penal del acusado. En consecuencia, el Tribunal de Sentencia dictó la condena de 10 años de pena privativa de libertad, tras comprobarse su autoría en los hechos punibles acusados.
