Y esto sucede mientras la población entera, junto a un tibio reclamo de la clase política y el clamor generalizado de los médicos y profesionales del blanco por una decisión urgente del gobierno para construir el soñado Gran Hospital del Este.
Entretanto, solamente desde Asunción se respondió con un acuerdo con el IPS para llevar allí las cirugías de Salud Pública, cargando a los asegurados de la Previsional los costos del resto de la población humilde de nuestro país.
Periodistas hablaron en la mañana de ayer lunes con pacientes, familiares y hasta con médicos del centro asistencial público, mostrando imágenes de basuras patológicas acumuladas de varios días, con olores nauseabundos en todos los pasillos.
En estos sitios conviven personas esperando por exámenes que no se realizarán, especialmente en zona del único tomógrafo que hay en Salud Pública de Alto Paraná, que ayer amaneció sin funcionar, según su encargado Blas Cabañas; y con filas de pacientes en laboratorio rogando porque se les atienda.
Se trata de una lamentable imagen de la Salud Pública en la región, en su estructura en sí, ya que en la parte profesional muchos de los entrevistados destacaron que fueron bien atendidos dentro de las precariedades, aunque sí, el 100% se queja de la llegada tardía de los médicos para atender a pacientes que vienen desde los 22 distritos del departamento.
