El Alto Paraná cuenta con más diputados, y senadores, por lo que se espera que no se repitan resultados de labores son imperceptibles. Salvo honrosas excepciones, históricamente el Poder Legislativo del Paraguay, es uno de las menos productivas en Latinoamércia, lo que marca a las claras el nivel de nuestros legisladores.
Un punto que sirve como muestra, es la determinación de la utilidad de las normas iniciadas y aprobadas por dicho poder del Estado. No es la cantidad, sino la calidad de las mismas la que sirven para consideraciones. Por experiencias anteriores, el otorgamiento de pensiones graciables, es lo máximo de acciones legislativas para muchos de los diputados y senadores.
Los legisladores de nuestra zona, deben superar marcas de tener dos o tres proyectos de cierta relevancia en todo un año, y tener en cuenta que adherirse a propuestas cuyos beneficios van a otros departamentos, no es gestión de utilidad puntual. Al observar estadísticas, los números demuestra la cruda realidad de ineficiencias para quienes perciben privilegios que son afrentas para miles de familias que sueñan con un salario mínimo para trabajos que duran diez a doce horas todos los días.
La desproporcionalidad entre resultados y pagas, es abultadísima, por lo que debe terminar esta especie de planilleros de alta monta. Percibir dinero por no hacer nada, también es una manera de corrupción. Diputados y senadora altoparanaenses que resaltan más por cuestiones políticas que por proficuas labores, nos colocan ante el anonimato oficial para acciones gubernamentales. La falta de coherencia es otro aspecto negativo que ya no debe resaltar.
Un Diputado debe responder a su zona, a las inquietudes de la gente de su departamento, dar respuestas a problemas sociales de la región a la que representa, y no a las idioteces de líderes mesiánicos o correligionarios chantajistas que lo convierte en mero útil para politiquerías y para propios bolsillos. La falta de coordinación para proponer proyectos de leyes conducentes para el Alto Paraná, demuestra el efectivo interés hacia la gente de esta parte del país.
Es vil solo responder a principios partidarios. Los diputados y senadores se deben a este pueblo, que es patrón y pagador de sus altos salarios. La producción legislativa es la muestra de cómo invierten su “tiempo” los de dicho poder. Falta mucho más iniciativa para el este, por lo que ese es el desafío de los nuevos representantes.
Las dificultades propias de una comunidad que no es asistida por el Gobierno Nacional, debían verse respaldada en las cámaras del Congreso. Es hora de dejar de ser tenidos en cuenta únicamente en momento electorales. Sigue primando lo politiquero por sobre los intereses de la ciudadanía, y es uno de los factores preponderante para la pobreza en producción legislativa para la región. Las peleítas entre políticos, solo sirven para fortalecer torpezas e ignorancias.
Ya es hora de ser representados como corresponde, y no seguir con la misma falta de preponderancia de siempre. Buscar resaltar por el trabajo, es una buena manera de demostrar que el cambio efectivamente alcanza a las mentes de políticos, deseosos de ejercer cabalmente obligaciones y cumplir con promesas electorales de llevar la bandera del Alto Paraná bien en alto.
