- SE JACTA DE HABER “COMPRADO” A LA JUSTICIA Y DE SER MASÓN.
El abusador goza de medidas sustitutiva, con prisión domiciliaria. La medida de prisión domiciliaria le fue otorgada en Cedrales, pero abusador estaría apenas a 200 metros de la casa de la menor abusada. Denuncian que el abusador y su familia rondan en vehículos alrededor de la vivienda de su víctima con fuertes amenazas, que la tiene aterrada.
El caso se trata de una investigación realizada por la Interpol, en el operativo Diamante que surgió a finales del año 2022, donde se dio la detención en Alto Paraná, de Juan José Gómez Fernández, sindicato de haber abusado sistemáticamente de su hija de 11 años. La denuncia la realizo la institución educativa de la niña por el delito de abuso sexual en niños.
La causa que investiga el abuso es la 6.490/22 “Juan José Gómez Fernández s/ abuso sexual en niños’, investigado por la Fiscal Vivian Coronel, de la “Unidad especializada en Hechos Punibles contra Niños y Adolescentes. El Juez de la Causa es el Juez Penal de Garantías Nro. 2, Amílcar Marecos.
Según alardeos de los propios familiares del abusador, a vecinos y allegados, permanentemente amenazan y acosan a su nieta, la víctima, enviando mensajes que refieren “que ellos ya compraron a la Justicia” y que la víctima, su nieta, y su familia, van a pagar “por haber hecho la denuncia”.
También se jactan de ser de logia masónica, y que a través de ello van a conseguir impunidad, a lo que la víctima y su entorno están aterradas. La prisión domiciliaria del abusador, le fue otorgada durante las ferias judiciales, por la Jueza Alba Meza, qué según el propio entorno familiar del abusado, fue por una fuerte suma de dinero.
A lo que resulta llamativo de la medida del caso, es que el abusador, Juan José Gómez, fijo domicilio real y procesal en el distrito de los Cedrales, donde la Jueza le otorgo prisión domiciliaria, pero en varias ocasiones se lo vio al victimario en la casa de sus padres, cito en el Área 3 de CDE, a escasos 200 metros de la casa de la víctima.
DUDAS EN TEST PSICOLÓGICO
La defensa de la menor tuvo acceso a serios indicios de direccionamiento del test psicológico. Ya que pudieron confirmar que la jefa del Departamento de Psicología del Poder Judicial, Lic. Stella Mary Morínigo, mantiene un lazo de muy cercano y fraterno de amistad con la señora Marta de Gómez, madre de acusado Juan José Gómez.
Además, se pudo confirmar que las hijas de ambas, hermana del denunciado abusador, también son muy amigas, al punto de estudiar juntas en la misma universidad y vivir juntas, en el mismo departamento en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Lo que comprometería seriamente el resultado de ese Test de Credibilidad, realizado por la citada psicóloga, que, para la defensa, estaría buscando favorecer al abusador.
En todas las sesiones psicológicas realizadas en el Ministerio Publico a la victima de 11 años, la víctima se ratifica y expresa la forma contundente cómo fue víctima de abuso de parte de su propio padre. Y durante la realización de la Cámara Gessel la víctima fue taxativa y explicita, mostrando la forma violenta como su padre la agarró con fuerza, le tapó la boca y la manoseó en varias partes del cuerpo, intentando penetrarla con su genital.
El abuso sexual infantil es uno de los crímenes más atroces y conlleva no solo el daño físico, sino también un gran perjuicio sicológico para las víctimas de este tipo de hechos. Más aún cuando la mayoría de los perpetradores pertenecen al entorno familiar. Las cifras en Paraguay son alarmantes.
El Estado y el Ministerio Público, debe articular y fortalecer las políticas públicas para la prevención y protección de la infancia ante este tipo de hechos deleznables. Y no caer en coimas y favores ni hermandades para proteger a abusadores.
