La abogada Lourdes Elizabeth Peralta Rivas confirmó a este diario que está asumiendo una denuncia formal ante el Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM) contra la jueza de Paz de la ciudad de Hernandarias, Ignacia Mabel Escobar Paredes, quien visiblemente y sin pudor alguno, protege a su ex marido violento, el comerciante Juan Carlos Sosa Barreto.
Este sujeto tiene actualmente cuatro denuncias formales por violencia doméstica, todas con evidencias inocultables, en la que resultara víctima su ex esposa, la abogada Lourdes Peralta, pero en ninguna de las causas tiene imputación, a pesar de haber sido detenido en una ocasión en flagrancia, lo cual demuestra que la fiscalía realmente se pone del lado del poder económico cuando le conviene.
En cuanto a la magistrada mencionada, en dos oportunidades emitió resoluciones prohibiendo a la víctima acercarse a su propia casa, a consecuencia de una denuncia falsa presentada por su ex marido por “violencia psicológica”. La residencia está en el Paraná Country Club, y que, de acuerdo a las afirmaciones de la víctima en esta historia, fue literalmente saqueada y destruida.
La jueza Mabel Escobar había dispuesto en sus resoluciones, la prohibición del acceso a Lourdes Elizabeth Peralta Rivas a la vivienda mencionada, a pesar de que ni siquiera constató que allí vive el comerciante Sosa Barreto. La intención de este último fue solamente la de quedarse con esa vivienda, lo cual no lo consiguió, aparentemente, según su ex esposa.
La magistrada también había prohibido a la ex esposa, verdadera víctima de violencia doméstica física, a permanecer hasta a 200 metros de la residencia, o de cualquier lugar “que represente peligro” para su ex marido violento. Con esta resolución criminal de la jueza Mabel Escobar, el violento comerciante Juan Carlos Sosa Barreto pudo, por ejemplo, ex profeso, acudir a un lugar donde se encontraba su ex esposa, para así denunciarla por violar las medidas impuestas por la venal magistrada de Hernandarias.
La abogada Lourdes Peralta, al recuperar la posesión de su residencia, denuncia además que la encontró en estado calamitoso, con sectores totalmente destruidos, y también saqueados. Por ejemplo, señala que Sosa Barreto se llevó todos los cuadros que por acuerdo homologado debía dejarlos allí, además de otras pertenencias personales de su ex esposa. También se llevó un generador, un motor de piscina y otros objetos valiosos, según la denuncia.
La víctima, antes, ya había denunciado que además su ex marido incurrió en ventas irregulares de valiosas propiedades, en medio del proceso de disolución, ya que Juan Carlos Sosa Barreto fue enajenando bienes que debían estar en el acervo hereditario de sus hijos.
Cita como ejemplo el caso de una aeronave por 700.000 dólares americanos, firmando como vendedores los señores Juan Carlos Sosa Barreto, Walid Amine Sweid y Ricardo Galeano Fariña, sin la anuencia de Lourdes Peralta, quien también era dueña de esas acciones. Habría también otras operaciones similares.
