Editorial

Solo corruptos consideran persecución política denuncias e investigaciones

El intento de llevar cualquier investigación sobre malos manejos del dinero público hacia una cuestión política, es la manera de intentar cubrirse políticos malvivientes, y que históricamente han utilizado los Zacarías en la misma institución a la que ahora se quieren atornillar los “brothers”. Querer defender lo indefendible, lanzando a los nuevos “perros” amaestrados contra quienes se animan a levantar la cabeza ante la mafia que roba y mata, es el ejemplo vil de mentes insanas y de que se es más de lo mismo.

Esta moda creada por el perverso clan Zacarías, buscó hacer creer que las denuncias objetivas no se tratan más que “atentados” contra el grupo político o desespero por bajarlos del “arasa máta”. Sin embargo, no es más que desespero por la inminencia de demostrase cuan bandidos se puede ser incluso si no se es de un partido tradicional. La incoherencia tremenda que sí es palpable, indisimulable y hasta incuestionable, la experimentan los grandes “transparentes”, que viven de la misma manera que vulgares bandidos.

La exigencia de transparencia anterior, hoy se constituyen en “malas intenciones” de la “oposición”. Vaya barrabasada!. De contrincantes ayer inocentes, ahora si son del infierno!. La investigación que se cierne sobre la municipalidad de Ciudad del Este, es por la utilización indebida de dinero destinado a la ciudadanía, y que por décadas no se revierte a su verdadero fin, sino a bolsillos de marginales. Esto no tiene nada que ver con juego de “play”.

En vez de buscar pretextos para no ser investigados, de pagar a “patoteros” para actos vandálicos, y multiplicar “trolls” en redes sociales para desprestigiar, los “prieto boys” deberían someterse enteramente a transparentar, sin sobresaltos o cuestionamientos. No es de extrañar la conducta de hipócritas, teniendo en cuenta que de criticar a contrincantes políticos, se pasan disfrutando de los beneficios de estos. “#CorrupciónNuncaMás”.

No se puede cuestionar ninguna investigación, si solo apuntará a confirmar el buen manejo que se hace de la cosa pública. A no ser que efectivamente se los ha destinado no precisamente a beneficio del pueblo. Ningún medio de comunicación debería ser tachado de “resabio” sencillamente por publicar irregularidades. Las explicaciones deben ser coherentes y reales, no cubiertas con fantasmas de persecución  y menos con verborragias absurdas.

Lejos se está de lo que tanto se exigió desde este sector político, que solo resalta por fomentar jaurías y lanzar discursos con medias verdades. Los oficialistas en vez de atacar a quienes están intentando cumplir con su misión, deberían preocuparse por traslucir toda gestión. Ninguna agresión o insultos ocultarán inmundicias.

De la misma manera, de confirmarse irregularidades, la sanción deberá ser severa y conforme a Derecho. La cárcel es el lugar de quienes roban el dinero del pueblo, no importa si es de color naranja.

Utilizar el gastado escudo de persecuciones, solo puede tener efecto en ciudadanos carentes de yodo. Ningún fin justifica los medios, y cada centavo del dinero de la gente, y para la gente debe ser destinado de manera correcta.

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